En el Reino Unido, prepararse para una crisis empieza a ser un asunto de cada hogar. El Gobierno británico ha lanzado una campaña llamada «Be Ready», que invita a la población a organizarse para resistir al menos 72 horas ante una situación grave. En la lista de material recomendado, junto a las reservas de agua y comida, aparece un objeto que muchos creían olvidado en el desván: una radio FM alimentada con manivela.

Una lista de supervivencia con sitio para la radio

Según las pautas recogidas por The Guardian, y después por el medio italiano Open y por FM-world, las autoridades británicas piden a los ciudadanos que reúnan un acopio básico para afrontar las primeras horas de una crisis. Los escenarios citados son diversos: catástrofes meteorológicas, ciberataques o amenazas contra las infraestructuras por parte de Estados hostiles.

El kit recomendado incluye:

  • agua potable y alimentos;
  • mantas;
  • dinero en efectivo;
  • una linterna y un botiquín de primeros auxilios;
  • una radio FM a manivela.

El ministro de Seguridad, Dan Jarvis, ha pedido a los ciudadanos que puedan hacerlo que sigan estas recomendaciones. La campaña irá acompañada además de anuncios en redes sociales y en la radio.

Radio portátil a manivela sobre una mesa junto a una linterna y botellas de agua

Por qué la FM y no una aplicación

La elección de un receptor FM a manivela no es casual. Ante un apagón generalizado o una caída de las redes móviles y de internet, un smartphone deja pronto de ser útil, y un altavoz inteligente todavía antes. Un aparato autónomo, recargable a mano, permite en cambio seguir recibiendo la información oficial, siempre que los transmisores sigan funcionando. No depende ni de la red eléctrica ni de pilas cargadas.

Para el sector radiofónico, esta mención es una forma de reconocimiento público: en plena migración de la escucha hacia lo digital, un gobierno recuerda que la difusión por ondas sigue siendo una pieza de la protección civil.

Qué cambia para las radios online

Para un editor de radio online, el mensaje es doble. Primero, señala un límite: una emisión en streaming depende por completo de la cadena de internet, desde el servidor hasta el router o la tarifa móvil del oyente. En una crisis grave, esa cadena puede romperse. Segundo, recuerda que la audiencia también se basa en la confianza: los oyentes recurren a la radio cuando buscan información fiable.

De ahí se desprenden algunas pistas concretas:

  • Reforzar la solidez técnica: servidor de respaldo, alojamiento redundante y un procedimiento de recuperación si falla el sistema de emisión.
  • Pensar en la información de servicio: una radio online local puede difundir las instrucciones de las autoridades en cuanto se restablezca la red, o a través de sus otros canales.
  • Valorar una difusión complementaria: para los proyectos que puedan permitírselo, el DAB+ o la FM siguen siendo los canales que resisten cuando internet falla.

Complementariedad más que competencia

La campaña británica no cuestiona la escucha online, que sigue creciendo en toda Europa. Más bien demuestra que cada modo de difusión tiene su papel. El streaming aporta diversidad, alcance mundial e interactividad; las ondas garantizan la continuidad en los peores escenarios. Para las radios online, es una ocasión para reflexionar sobre su lugar en el ecosistema de la información local y para prepararse también a resistir las primeras horas de una crisis.

Fuente : FM-world