La plataforma de grabación Riverside, utilizada entre otros por Spotify, NBC y The New York Times, presentó a finales de octubre de 2026 Riverside Agents, un equipo de agentes de inteligencia artificial diseñado para la producción de vídeo. La herramienta ya está disponible en web y móvil, en todos los planes de suscripción, aunque algunas funciones dependen del nivel del plan.
Cuatro roles para sustituir a un equipo de producción
Riverside parte de una constatación: el vídeo se ha convertido en el formato por defecto de podcasters y creadores, y los equipos pequeños deben encargarse solos de la preparación, la edición, los recortes y la difusión. Por eso, la empresa ha repartido la cadena de producción entre cuatro agentes especializados:
- El productor prepara la sesión: preguntas de entrevista, puntos clave, escenas, composiciones e imagen de marca.
- El editor convierte la grabación completa en un episodio terminado. Propone dónde agilizar la conversación y qué momento servirá de gancho, y después añade composiciones, planos de recurso, gráficos animados, subtítulos y retoques de audio.
- El clipper detecta los mejores momentos y los convierte en clips listos para publicar.
- El marketer redacta los textos de acompañamiento, crea las miniaturas, decide dónde publicar cada clip y programa las publicaciones.

Agentes que avanzan solos, pero bajo control
La diferencia que reivindica Riverside frente a las herramientas de IA convencionales es la autonomía. Hasta ahora, el creador hacía una petición, revisaba el resultado y pasaba él mismo a la siguiente etapa. Con estos agentes, el trabajo continúa una vez terminada la grabación: cuando el presentador vuelve, encuentra una edición, clips y publicaciones esperando su aprobación. Riverside insiste en un punto: nada se publica sin el visto bueno del creador, que decide qué delega. Con el tiempo, los agentes deberían aprender sus preferencias y su estilo de edición.
Cada agente se apoya en un modelo propio entrenado para una tarea concreta, así como en las herramientas de la casa para editar conversaciones, como la eliminación de pausas y muletillas. Según la empresa, esta especialización consume menos potencia de cálculo y permite terminar episodios completos sin toparse con un límite de uso. Todo funciona en la nube: se puede cerrar el portátil y aprobar los clips desde el teléfono.
Fundada en 2019 por los hermanos Nadav y Gideon Keyson y con sede en Tel Aviv, la compañía afirma que se han grabado más de 40 millones de sesiones en su plataforma. «Todo creador merece un equipo de producción», resume su consejero delegado, Nadav Keyson.
Lo que cambia para las radios online
Para una radio online gestionada por un puñado de voluntarios o empleados, el principal obstáculo para el vídeo no es la cámara, sino el tiempo de posproducción. Grabar un programa en el estudio se ha vuelto sencillo; editarlo, extraer formatos cortos para las redes sociales y publicarlos cada día lo es mucho menos. Herramientas de este tipo pueden ayudar a una pequeña emisora a convertir un magacín matinal o una entrevista en un episodio de vídeo y en clips, sin ampliar su equipo.
Aun así, conviene vigilar algunos aspectos:
- Mantener el control editorial: elegir el gancho o los fragmentos que se cortan compromete la línea de la emisora y debe seguir siendo una decisión humana.
- Revisar el plan: algunas funciones dependen de la suscripción, algo que pesa en el presupuesto de una estructura pequeña.
- Cuidar la identidad sonora y visual: una imagen de marca automatizada debe seguir siendo coherente con la de la antena.
La llegada de agentes capaces de encadenar tareas confirma una tendencia: la producción de audio y vídeo se acerca a una cadena en gran parte automatizada, en la que el presentador pasa a ser director del programa. Para las radios online, el reto será ganar tiempo para el contenido sin perder lo que las hace singulares.
Fuente: Podnews